El sector pide medidas paliativas para la Cultura

| 21/03/2013 | 0 Comentarios

Foto de una diana antigua

Yumber Vera, colaborador de EL PAÍS y de la revista Rolling Stone Argentina, explica en un artículo las razones por las que la venezuela chavista ha obtenido 10 nominaciones para sus artistas en el pasado Grammy Latino.

En Canarias ya se planteó, en el Plan Estratégico para la Cultura, de la necesidad de aplicar medidas proteccionistas en los medios y salas dependientes de la administración local para evitar las distorsiones actuales del mercado. No parece razonable el profundo desequilibrio que se ha venido produciendo de forma sistemática entre el gasto en propuestas culturales foráneas y la inversión en proyectos locales.

En estos días, por citar un ejemplo concreto, se ha iniciado una recogida de firmas para solicitar al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que el Festival de Música, Teatro y Danza invierta en empresas locales. Las razones, según esgrimen los firmantes, son “porque significaría un importante apoyo al sector escénico Canario, no solamente en lo económico, que ya es importante; es más importante el apoyo moral de una institución que historicamente mira siempre hacia otro lado, invirtiendo el máximo de su capacidad económica en empresas foráneas, cuando es su obligación apoyar a su ciudadanía. Significaría un cambio de rumbo, un nuevo concepto en la inversión pública”.

El sector en Canarias reconoce la tremenda importancia que tiene el que en las Islas se pueda acceder a eventos internacionales de toda índole (exposiciones, conciertos, teatro, danza, etc.) asegurando así una educación cultural plural de la sociedad. Pero esta visión no puede, bajo ningún concepto, perjudicar la proliferación de propuestas culturales nacidas desde nuestro propio entorno.

Las razones son variadas:

– Cada pueblo tiene el derecho y el deber al acceso a su propia cultura y sus señas de identidad en condiciones de igualdad. La globalización es lógica, necesaria e inevitable pero no al precio de asesinar nuestra personalidad, nuestra identidad, nuestra iniciativa cultural.

– Todo creador tiene el derecho y el deber de desarrollar su leguaje en condiciones de igualdad garantizando así la pluralidad de la oferta cultural.

– La inversión en cultura local es altamente rentable, tanto en aspectos sociales como económicos. Bajo el punto de vista social porque ayuda a los creadores, artistas e industria cultural en general a fortalecerse con la experiencia y ofrecer, cada vez más, productos culturales de mejor calidad y más competitivos. La propia sociedad se beneficia de estas prácticas que redundan en su propia formación cultural. Y bajo el punto de vista económico porque toda inversión local genera impuestos locales, contratos locales y trasiego monetario entre la propia región. Y siempre la producción local es menos costosa que la de importación.

– La consecuencia natural que este tipo de políticas culturales, si se pusieran en práctica, es, de manera inequívoca, la exportación e internacionalización de productos culturales y el consiguiente éxito mediático y económico no solo para la industria y creadores si no para la población en general.

Esto ya lo hemos visto en multitud de países de América Latina. Y ahora Yumber nos pone el ejemplo venezolano.

Lógicamente no se trata de implantar una revolución (o puede que sí). De lo que viene hablando y proponiendo el sector desde hace años es de paliar nuestra situación geográfica, nuestra fragmentación del territorio, y la notable diferencia existente en los presupuestos, mediante la potenciación de la presencia de compañías, grupos, artistas, creadores y empresas de las Islas en los festivales y salas gestionadas por las administraciones (y los privados que hagan lo que buenamente puedan).

Otra de las cuestiones denunciadas por el sector es el profundo desajuste que se produce entre la inversión en ladrillo (espacios culturales) y la inversión en la propia programación. En definitiva, que se invierte infinitamente más en “continente” que en “contenido”. Puede que la razón sea que el contenido no genera comisiones. Sea como sea, la realidad es que Canarias tiene una tremenda cantidad de espacios culturales que están vacíos de contenidos. Decenas de miles de millones de euros para construir y unas decenas de miles para programar.

En este sentido se expresó el sector en un encuentro el pasado fin de semana con José Andrés Torres Mora, Portavoz del PSOE del Congreso de los Diputados en la Comisión de Cultura, que a requerimiento suyo quiso conocer, in situ, la situación actual en las Islas. Así mismo le comunicaron su temor a que la cultura se observe, exclusivamente, como un bien económico olvidando justo lo más importante, el bien social que representa.

Foto de dschmiedinghttp://www.flickr.com/photos/36238268@N03/8515189585/in/set-72157632882114160

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Categoría: Canarias, Enrique Mateu, Opinión, Políticas Culturales

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