Madagascar 1906

El Cabildo de Tenerife ha presentado el libro Madagascar 1906 que recopila la obra de una fotógrafa anónima donde se muestra el Madagascar de hace más de cien años. El acto informativo, que contó con la asistencia de las consejeras insulares de Acción Exterior y Museos, Delia Herrera y Amaya Conde, respectivamente, junto a los directores del proyecto, Tarek Ode y David Olivera; el director general de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Aurelio González y la concejala de Cultura de Puerto de la Cruz, Verónica Gutiérrez.

Delia Herrera destacó “la importancia y el enriquecimiento cultural que supone acercarnos a la mujer africana a través de este libro que presenta el trabajo gráfico de una mujer anónima, y constituye una importante fuente para historiadores, antropólogos o arquitectos, es una ventana abierta al pasado que ayuda a comprender mejor cómo se relacionaban dos pueblos de culturas diametralmente opuestas. Así, permite sumergirse en el Madagascar de hace más de cien años gracias a su naturaleza, sus construcciones y sus habitantes”.

Amaya Conde señaló que “el catálogo está inmerso en un proyecto en el que llevamos trabajando más de dos años, y en el que Museo de Tenerife ha colaborado estrechamente. En el mismo se rescatan los recuerdos de una antigua colonia francesa. Es importante destacar este trabajo desde el punto de vista histórico y arqueológico, como importante es, también, la relación del Cabildo de Tenerife con el continente africano. De ahí la relevancia de conservar un documento gráfico histórico como el que nos ofrece una síntesis de lo que fue la isla de Madagascar de 1906”.

Se trata de un proyecto de Zero Memory Archive, al frente del cual se encuentran los dorectores Tarek Ode y David Olivera. Cuenta, así con la colaboración del Área de Acción Exterior (Isla Forum) del Cabildo, Museos de Tenerife, el Gobierno de Canarias, y los ayuntamientos de Santa Cruz, La Laguna y Puerto de la Cruz.

En las fotos se ilustra con gran detalle los complejos peinados, relacionados con los diferentes grupos étnicos a los que pertenecen los malgaches, la descriptividad de las diversas vestimentas tradicionales de Madagascar, que se combinan, en ocasiones, con indumentaria francesa, se vislumbra una mirada femenina, tanto por los motivos fotográficos como por su minuciosidad y sensibilidad.

Esta hipótesis podría verificarse en el hecho de que en algunas fotografías se puede observar la sombra de la cámara fotográfica y una figura troncocónica junto a la misma, que se correspondería con el abrigo que lleva puesto nuestra misteriosa fotógrafa en las tres instantáneas en las que aparece retratada esta mujer, que sabemos que era de clase acomodada gracias a la colaboración del museo del traje de Madrid. Esta fotógrafa anónima aparece en tres retratos con sombrero tipo tocado, abrigo con decoración geométrica que remite al art-decó, botines de piel de tacón y guantes de punto.

El material que el archivo contiene tiene doble valor, por un lado nos desvela un pasado remoto que de no recuperarse se perdería para siempre, y por otro rescata (posiblemente) a una mujer que con tenacidad y perseverancia, a pesar de las dificultades del momento, realizó un reportaje de su época con una sensibilidad abrumadora.