Memoria 1: “…del asco en Perú al enfado con Canarias”

| 06/12/2012 | 0 Comentarios
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Bibiana-rutina-300x300Uno parece que tiene que atravesar ciertos lugares psico-emocionales para experimentar determinadas situaciones deseadas. Por ejemplo, me doy cuenta en este viaje que no basta con pasar el miedo o la incertidumbre una vez, a la hora de coger un vuelo o simplemente subir a una guagua (bus) que atraviesa paisajes al borde del abismo. Es como si la experiencia del tránsito anterior no me sirviera para nada, al menos en el sentido de superación, ya que una y otra vez me enfrento a lo mismo de manera virgen, sin disminución en lo somático o en la visión de lo que acontece. Es entonces cuando me doy cuenta de que se trata de algo exclusivamente personal, celular podría decir, ajeno a la realidad objetiva, ya que nunca pasa nada grave ni materialmente traumático. Llegar a esta conclusión me relaja porque dejo de magnificar mis castillos de monstruos y fantasmas y me observo vulnerablemente humana.

¿Saben? Durante mi viaje por Perú sentí muchas cosas desagradables, desde el asco al enfado hacia al pueblo peruano. En este texto que sigue -escrito en Puno desde la cama con el mal de altura en pleno auge y el estómago hecho un Titicaca- describo algunas sensaciones que más adelante trataré de explicar y encuadrar dentro del marco que me propongo exponer en este artículo.

“…no podemos seguir así. Guaguas sucias y malolientes con reggaetón y bachata que proyectan películas donde el lenguaje de la violencia o la explotación sexual de mujeres en el extranjero son el desayuno de los viajeros. Comidas hechas por manos de tierra y hambre, donde la murra y la especia protagonizan los almuerzos. Hostales donde no te queda más remedio que pegar el culo a la taza, confiando no coger ningún parasito que te robe el asco. Miseria, super población, ruido, miradas curtidas por el frío y el campo, desconfiadas, tristes y aprovechadas. Invasiones de tour operadores en cada esquina manipuladas de información, menosprecio y resentimiento, temor, abandono, irresponsabilidad social con olor a coca y taxis de chatarra que pelean por hacerse un hueco en sus carteras. No podemos seguir así.”

Intentaré ser lo más objetiva posible, reconociendo y aceptando la existencia de prejuicios relacionados con los conceptos “ 1ºmundo / 3ºmundo”, aclarando, de ante mano, que esta dura crítica hacia el pueblo de Perú no tiene como objetivo el menosprecio gratuito, o por el contrario, el aporte de soluciones, sino utilizar simplemente mi experiencia como trampolín para espejear a los ‘supuestamente’ desarrollados de mi tierra.

Bibiana-lago-titicaca-300x300Hay cosas que parecen ir unidas y que en mi opinión no tienen porqué: Pobreza= Suciedad, Miseria = Comprensión o justificación ante determinados comportamientos, Caos= irresponsabilidad. Admito que no tengo la información suficiente para juzgar un País tan grande y plural como Perú -que no hace ni 30 años que ha salido de una guerra civil terrorista- y sin embargo no quiero por ello menospreciar mis sensaciones al respecto, por enjuiciadas o constructivas que puedan parecer. Supongo que con esto de confiar en lo que a uno le pasa se acerca más a Dios (véase Dios como la fuente de todo: La Vida), confiando que las cosas son como son, y que así son perfectas, aunque a veces no nos lo parezca -No me refiero sólo al caso concreto de la situación en Perú sino también la situación en mi micro mundo, lleno de asco, enfado y en algunos casos repulsión frente al pueblo peruano-. Debo decir, aunque sea obvio, que como siempre hay matices y excepciones, lugares impresionantes, abundancia y gente maravillosa, pero en este momento siento la necesidad de obcecarme en los aspectos más negativos o paralizantes, ya que encuentro muchísimo en común con España y más concretamente con Canarias: LA CULTURA. Me explicaré.

Dejando de lado las diferencias circunstanciales (supuesto 1ºmundo Canarias / supuesto 3º mundo Perú) podemos encontrar una línea de base común en muchos de sus “qué haceres”, o mejor dicho “cómo haceres”. Obviamente (al menos para mi) existe un fuerte sentimiento de inferioridad (1º paso para detectarlo es el no reconocimiento), una gran falta de autoestima y una escasez de impulso vital respecto a la fuerza y las ganas de revolucionar o cambiar las cosas. Y es normal, la dura historia que acontece en ambos puede justificar el psicosomatismo social: tierras violentamente conquistadas, corrupciones políticas e idiológicas, regiones dependientes… Sin embargo nuestro pasado no puede ser siempre el talismán de aposento para no enfrentarnos a las realidades presentes:

3ºmundo: pobreza, enfermedad, miseria, etc

1ºmundo: pobreza (cultural, de información, en la libertad de acción, expresión…), enfermedad ( infelicidad, stress, cáncer…), miseria (conformismo, mediocridad, cobardía…)

El 95% de la población de este país vive en una condiciones (discúlpenme la expresión) de mierda (y nunca mejor dicho), sin embargo no son gente tonta, discapacitada o de débil condición, todo lo contrario, podría decir que son bastante “listos”, trabajadores y de constitución bien fuerte, por no decir obesa, que también. ¿Cómo es posible que siendo tantos millones de personas viviendo en estas condiciones no se genere un cambio o una revelación frente a las mismas? Pues es aquí exactamente donde encuentro el mayor punto de conexión con los canarios: por CULTURA. Y dejemos ya de asociar de una vez esta palabra al ocio, al snack, al folklore o al tiempo libre. La cultura, señor@s, tiene que ver con la manera en que un pueblo/ individuo vive su vida: sus miedos, sus sueños, inseguridades, su memoria, sus armas, sus creaciones, sus enfermedades… TODO, absolutamente todo, parte de nuestra cultura – y aquí va una lanza (afiladita y veloz) a todos los políticos, funcionarios y/o pueblerinos que creen que la “cultura” debe de estar en el último escalón de la pirámide en necesidades sociales. Miren, hasta el hecho de que hoy vayamos a la Seguridad Social (qué nombre por Dios) a pedir cita urgente con un especialista y nos la den para dentro de dos años y medio, nos callemos y nos quejemos una hora más tarde mientras nos tomamos un cortadito en el bar de enfrente ¡¡tiene su raíz en la cultura!!

Bibiana-cutre-300x300Creo que es el momento de enlazar mis primeros párrafos a cerca del “transitar” esos lugares tan poco cómodos para poder conseguir cosas nuevas y/o deseadas. Incluso la manera de cómo visionamos esa transición del camino tiene que ver con la cultura, y la la nuestra, en un aspecto psico-emocional ¡es igual a la tercermundista! ¡Absolutamente en vías de desarrollo pero sin movimiento aparente! –ya esto me lo habrán oído decir algun@s hace tiempo, pero ahora lo digo con más fuerza y públicamente- Somos un pueblo conformista, con un enfermizo temor al conflicto, que cultiva los apegos y castiga las verdades individuales, admiramos a la autoridad y somos sumisos a ella, somos cobardes, criticones, socarrones e interesados, irresponsables e hipócritas (como ven no voy a meterme en sentimentalismos positivos, aunque los haya, no me interesan para este artículo de opinión). La falta de autoestima es falta de AMOR, falta de confianza, de tranquilidad… ¡eso es crisis!, eso es enfermedad, eso sí que es el fin del mundo.

No sé, queda claro que no me ha gustado Perú, o mejor dicho su sociedad/suciedad, quizás porque pone de manifiesto todo lo anterior de una manera cruda y exagerada, y sin embargo me ha gustado poder ver claramente nuestro reflejo. Sorprendentemente no estamos a dos mundos de ellos, ¡estamos casi a la par! en contextos distintos, pero estancados, llenos de potencial y belleza que se nos escapa de las manos. ¡Oye! Y está bien así… tal cual es –como dije en los primeros párrafos- es perfecto, aunque a mi me den arcadas, sin embargo no lo quiero, no me gusta, y es por eso que me quejo, porque me cansé de estar en ese lado. Yo quiero un nuevo mundo, una nueva conciencia, una cultura viva a tiempo real y es por eso que hoy denuncio lo que veo, tal cual lo veo, sin miedo al juicio… -y ahora es cuando digo: “¡coño! Pues de algo me sirve gastar todo ese miedo en pasajes de avión, accidentes de carreteras, arañas o supersticiones paranormales.”

http://bibianamonje.wordpress.com/

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Etiqueta:

Categoría: Bibiana Monje, Noticias, Opinión

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